Hemos recorrido la vida de Jane, desde su inseminación accidental hasta su final feliz, que la ve finalmente como una autora publicada , confirmando que su historia siempre fue sobre su vocación, no solo sobre el amor . Jane the Virgin nos enseñó que la vida, al igual que las telenovelas, está llena de giros ridículos y dramas exagerados , pero que la familia y la autenticidad son el ancla. La serie logró honrar las convenciones del melodrama mientras las deconstruía inteligentemente, haciendo que el espectador disfrutara de la montaña rusa sin perder de vista los temas serios. Personalmente, lo que más me llevo es la lección de la evolución de los personajes . Ver a Petra Solano pasar de ser la "villana" a una amiga y una mujer de negocios exitosa y compleja es, para mí, el desarrollo más fascinante y reciente de la serie. Demuestra que todos merecen una segunda, o tercera, o cuarta oportunidad, al más puro estilo de telenovela.